viernes, 20 de marzo de 2015

Significados del fracaso de bachilleres al ingresar a la Educación Superior



8 de febrero de 2015 | 00:00:00

Managua, Nicaragua | elnuevodiario.com.ni 


Rafael Lucio Gil / IDEUCA | Opinión
Ha pasado a ser una costumbre anual de los medios, en estas fechas, reiterar los datos negativos de la prueba de ingreso a la universidad. Al final, todo parece terminar culpabilizando a estudiantes o a docentes, olvidando rápidamente el problema, para regresar de nuevo al mismo círculo vicioso en el siguiente año.
Mientras esto ocurre, la preocupación de todos los sectores institucionales, educativos, empresariales y sociales se evidencia con énfasis variados, hasta  considerar que se trata de un problema del país. Precisamente, cuando éste parece emprender macro-proyectos que prometen, anticipadamente, solución a los graves problemas de pobreza y desigualdad reiterativos, esta problemática educativa, aún no resuelta, más bien promete socavar estos y otros propósitos, desnudando el deterioro del pilar educativo fundamental que deberían sostenerlos.

Los imaginarios y representaciones sociales, educativas, políticas y mentales que subyacen a esta problemática, están sirviendo de obstaculizadores que actúan impidiendo a instituciones, empresas y sociedad civil aunar esfuerzos para decidir ocuparse de forma efectiva y sostenible en el tema, articulando y concertando propuestas y políticas sostenibles y responsables, con una mirada de país. Sobran interesados en tirar a la cancha contraria todo el peso de la responsabilidad, mientras tanto el problema nacional queda sin resolver; también, quienes actúen con iniciativas superficiales que pretenden superar los efectos sin tocar las causas que los provocan, eliminando las ramas, pero dejando la raíz del problema que retoña año con año.

Hacemos un llamado a todos los sectores. Es hora de abordar el problema en términos sistémicos, dejando de lado intereses políticos o particulares, no pretendiendo sacar provechos perversos ante este fracaso de todo el país.
Si el país se compromete con seriedad en superar la pobreza y desigualdad crecientes, no hay otra solución que concertar un acuerdo y planes conjuntos como país, en los que se precisen las responsabilidades compartidas. Mientras esto no ocurra, ante este fracaso, miles de jóvenes continuarán sintiéndose humillados, engañados, decepcionados, frustrados, y muchos de ellos querrán seguir el camino de quienes ya les han antecedido, buscando horizontes en otros países.  Es preciso prevenir este desgrane de la fuerza juvenil, que debe constituir el principal activo de nuestro futuro.

Lo peor del caso es que ni siquiera las instituciones se han planteado la urgencia de comprender a fondo lo que está ocurriendo, más allá de las intuiciones, empeñándose en realizar investigaciones que aporten luces científicas para comprender a fondo la problemática desde todos sus complejos ribetes, llegando a formular modelos de intervención que contribuyan a superar tal problemática. Aquí reside gran parte del problema, cuando se entregan las iniciativas de solución a la improvisación, el desconocimiento y las visiones torpes o ciegas. Quizás el problema se agrava aún más, ante tales intuiciones y soluciones de carácter parcial, limitado, no sistémico ni holístico.

Desde esta perspectiva, algunas hipótesis que será preciso someter a prueba mediante la investigación y el consenso de los diversos sectores, se relacionan con varios ejes, en cuatro dimensiones, los que apenas enunciamos y que, en próximos artículos, podremos ampliar: a) Dimensión interna al sistema: el currículum y los programas de estudio, los modelos y calidad de la formación docente en escuelas normales y facultades de educación; organización y aprovechamiento del tiempo escolar, utilización de libros de texto, realización y control de tareas sistemáticas; dominio docente de competencias básicas en fluidez y comprensión en lectoescritura, cientificidad y didáctica moderna en enseñanza de la matemática; calidad del contenido y realización de los TEPCE´s; utilización de las TIC´s en la enseñanza y aprendizaje; acompañamiento de asesores pedagógicos a los docentes en las aulas; dedicación de directores a acompañar a docentes en la mejora de la enseñanza; uso de medios y equipos didácticos de enseñanza-aprendizaje. 

b) Dimensión Cultural y Social: cultura-
representaciones sociales-mentales-pedagógicas sobre las matemáticas que obstaculizan el aprendizaje; alternativas para optimizar la preparación e inserción laboral. c) Dimensión familiar: apoyo de la familia en el cumplimiento de obligaciones escolares.  d) Dimensión - Educación Superior: criterios, filtros y alternativas que aporta la Educación Superior en la admisión.

La educación es tarea de todos. Que los jóvenes encuentren sentido a sus vidas y el país logre aprovecharlos, depende de la educación recibida.



1 comentario:

  1. La educación en Nicaragua vive en una crisis permanente, porque quizás no se ha comprendido, la esencia o el significado de la misma, generalmente obedece a otros intereses, sobre todo políticos, todo esto crea una desesperanza en los jóvenes, que los impulsa a tomar otros rumbos, que no llenan sus espectativas. el examen de matemática no debería ser el instrumento para medir las aptitudes de los bachilleres,dado que no refleja sus capacidades, entonces que hay de las inteligencias múltiples.

    ResponderEliminar